Espía
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Cicuta
Jaime Flores Martínez
Espía
Miércoles 11 de marzo del 2026.- Literalmente desnudos ante la autoridad federal, todos los mexicanos estaremos obligados a tener la CURP Biométrica que permitirá al gobierno acceder a cualquier información o movimiento que se realice en tiempo real.
¡La exigirán para cualquier trámite!
Y aunque los promotores de esa iniciativa aseguran que la intención es garantizar la seguridad de los mexicanos, el senador panista Ricardo Anaya se atrevió a llamarla “ley espía”, pues la autoridad tendrá acceso a cada uno de los movimientos que realices en el día.
Si el gobierno le pide a la compañía de telefonía celular tu geolocalización en tiempo real, entonces la autoridad sabrá a qué hora que sales de tu casa; en qué momento vas al banco; que movimientos realizaste y qué compraste en Amazon.
Si te desplazas en camión o taxi lo tendrán registrado, sin referir que sabrán qué ruta utilizaste y cuánto tiempo se llevó tu recorrido.
El 26 de junio de 2025 el poder dio un paso que no tiene retorno.
Justo ese día, el Congreso de la Unión aprobó la reforma que convierte a la Clave Única de Registro de Población (CURP) en un expediente biométrico total. Ya no será un simple código administrativo, sino tu rostro, tus huellas, tu iris, tu rastro digital y —en cuanto lo pida el gobierno— tu ubicación y todos tus movimientos.
El argumento resultó tan conmovedor como ridículo, pues dijeron que con esta medida se ayudaría a encontrar desaparecidos, modernizar al Estado, además de facilitar trámites.
Difícilmente alguien aceptará el viejo libreto de “seguridad a cambio de privacidad” o de “orden a cambio de libertad”.
Orden a cambio de libertad.
Tan macabra fue la aprobación de esta iniciativa que se hizo de noche y empujada sin pausa.
El dictamen llegó muy voluminoso (más de 300 artículos) cerca de las 10 de la noche, previa al día de la votación y avanzó con velocidad quirúrgica.
¡El debate fue mínimo y la aprobación casi sin ruido!
En los hechos, no se dio tiempo para que la sociedad entendiera que el Estado construiría la base de datos más intrusiva de su historia.
—Ese mismo 26 de junio de 2025─, el senador Anaya lo dijo sin maquillaje: “Van a poder teclear tu CURP y saber tu vida”. Fue el mismo panista que bautizó esa medida como Ley Espía.
Habrá que subrayar que esta reforma no sólo moderniza la identificación, sino que —principalmente— centraliza el poder.
Con la nueva CURP biométrica, el gobierno podrá concentrar en una sola plataforma tu identidad física, tu información de salud, tus registros administrativos, tus movimientos de consumo, tus interacciones con servicios, tu historial en telecomunicaciones y potencialmente tu geolocalización
¡Todo vinculado, todo trazable y todo disponible no para un juez sino para el sistema!
Resulta indignante que el oficialismo use la tragedia para justificar esta medida.
Ellos dicen que “servirá para encontrar desaparecidos”, aunque la pregunta incómoda es inevitable:
¿Desde cuándo la incapacidad del Estado para investigar se resuelve con la vigilancia a toda la población?
Alguien debe señalar que con esta reforma, el Estado no persigue criminales, sino que mapea ciudadanos.
La información deja saber qué el límite para tener la CURP biométrica es el día último del presente mes.
Alguien debe decir que la información oficial esconde la cabeza.
Positivo
Qué bueno que el gobierno mexicano está consciente que la comunidad internacional ya sabe que la ayuda humanitaria enviada a Cuba es vendida en dólares.
En lugar que el gobierno cubano reparta los alimentos que el gobierno mexicano manda para apoyar a los ciudadanos de la Isla, la administración de Miguel Díaz Canel… ¡la pone a la venta!
El mundo ya lo sabe y muchos mexicanos indignados se preguntan por qué en lugar de mandarla a Cuba, se reparte entre tantísimos mexicanos necesitados.
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