top of page

Ávido de dinero

  • hace 10 horas
  • 3 min de lectura

Jaime Flores Martínez

Viernes 4 de septiembre del 2027.- Con el desgastado pretexto de velar por la salud de los mexicanos, el gobierno federal inventa formas de obtener recursos.

Podría llamársele exprimir al pueblo.

Mientras que la idea de aumentar el IEPS a productos que contienen sodio y a las bebidas con graduación alcohólica se la adjudican legisladores morenistas, todo indica que fue una ocurrencia de Hacienda.

La intención es cobrar más impuestos (IEPS) a los productos con exceso de sodio y modificar el impuesto a las bebidas alcohólicas a partir de 2027.

Habrá que reconocer que la explicación oficial resulta políticamente impecable.

Argumentan que la intención es proteger la salud de los mexicanos, aunque el detalle incómodo es que la misma propuesta también trae una cifra bastante menos saludable.

Hasta 18 mil 500 millones de pesos adicionales entrarían a las arcas públicas, según estimaciones citadas por la propia Comisión de Hacienda.

Con calculadora en mano empieza el “sospechosismo”.

Ahí va:

Entre los productos que aparecen en la mira están sopas instantáneas, botanas, embutidos, salsas y aderezos con exceso de sodio y en el caso de las bebidas alcohólicas, la propuesta incluye cerveza, destilados y otros productos. Para la cerveza, la intención contempla un ingreso adicional cercano a 6 mil 500 millones de pesos; para los alimentos con exceso de sodio se ha mencionado una recaudación cercana a 12 mil millones.

Y aunque parece una ocurrencia, el argumento sanitario no fue inventado a la ligera pues el IEPS tiene —desde hace años— “una función extrafiscal” que es encarecer determinados productos para reducir su consumo.

Hacienda ya utilizó esa lógica en el paquete de 2026 con bebidas azucaradas y tabaco.

La Secretaría de Salud defendió entonces el impuesto a las bebidas azucaradas como parte de una estrategia contra enfermedades crónicas, pero aquí surge una pregunta elemental que merece respuesta: si el objetivo principal es que la gente consuma menos productos dañinos ¿por qué entonces celebrar que el impuesto produzca miles de millones adicionales?

Si el impuesto funciona perfectamente y los mexicanos dejan de comprar esos productos, la recaudación tendría que disminuir.

Habrá que subrayar que si la recaudación aumenta, significa que el consumo continúa o que el gravamen alcanza una base suficientemente amplia.

Es esa la pequeña paradoja que suele esconderse detrás de los llamados “impuestos saludables”.

Mientras el gobierno afirma que quiere que consumas menos, la Secretaría de Hacienda tiene razones para esperar que el ciudadano consuma a pesar que esos productos cuesten más.

Ahora bien, tampoco conviene fabricar culpables antes de tiempo.

No existe hasta este momento evidencia pública suficiente para afirmar que la propuesta salga exclusivamente de Hacienda y que los diputados morenistas sólo actúen como mensajeros.

El propio presidente de la Comisión de Hacienda, el morenista Carol Antonio Altamirano, declaró que existen propuestas formuladas desde la Cámara y que el tema será revisado antes de la entrega del Paquete Económico 2027.

Más aún: la Comisión de Hacienda aclaró el 3 de septiembre que no existe todavía un acuerdo para elevar el IEPS a la cerveza o aplicarlo a alimentos con exceso de sodio.

Se trata, por ahora, de propuestas surgidas de los foros y trabajos legislativos.

La precisión importa porque el Paquete Económico 2027 será entregado por Hacienda al Congreso el 8 de septiembre, es decir, la semana próxima.

Solo entonces podrá saberse qué propone formalmente el Ejecutivo y qué modificaciones intentarán introducir los diputados.

Ah, algo importante, hasta este momento nadie se ha referido al destino que tendría el nuevo impuesto, es decir, no sería destinado a programas de salud. Eso llama la atención.

 
 
 

Comentarios


Entradas recientes
bottom of page