Turbiedades
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Cicuta
Jaime Flores Martínez
Turbiedades
Viernes 10 de julio del 2026.- “Perro con hueso en el hocico, ni muerde, ni ladra” subraya un cliché cargado de sabiduría.
Así podría interpretarse el subrepticio retiro de los violentos integrantes de la CNTE que trajeron de cabeza al gobierno de México y desquiciaron distintas zonas del país en tiempos previos al mundial de futbol y en los inicios de esa justa deportiva.
La presidenta Claudia Sheinbaum se observó molesta al decir que no negociaría y que no recibiría a los dirigentes de la CNTE.
Según explicó, ellos no entendían que no existen los recursos para atender sus demandas, que principalmente apuntaban a la derogación de la Ley del ISSSTE.
Las violentas protestas y la postura inflexible del gobierno desaparecieron como por “arte de magia”. Alguien les dio la orden que levantaran sus campamentos y se retiraran de forma silenciosa.
Mientras los escépticos especularon sobre la colocación de un bozal de billetes, algunas versiones periodísticas dejaron saber que el gobierno inyectó 800 millones de pesos para apuntalar la infraestructura educativa de Oaxaca.
Del lado del gobierno y de la CNTE, el silencio es, sencillamente ensordecedor.
¿Cuánto costó el silencio de la CNTE?
Cicuta subraya que —durante semanas— el gobierno de Claudia Sheinbaum vivió bajo el asedio de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Plantones, bloqueos, cierres de vialidades, toma de edificios públicos y una amenaza latente: convertir el arranque del Mundial de Futbol en un escaparate internacional del desorden mexicano.
La imagen del país pendía de un hilo y la presidenta insistía una y otra vez que “no habría negociación”.
Esa frase sonó firme. El desenlace, sin embargo, dejó más preguntas que respuestas.
De pronto, los dirigentes de la CNTE levantaron el plantón.
Así, sin estridencias ni discursos triunfalistas.
Ninguna celebración propia de quien conquista una victoria histórica. El retiro ocurrió casi en silencio, precisamente en momentos que el gobierno necesitaba recuperar la normalidad política y mediática, aunque la gran interrogante permanece intacta: ¿Qué recibieron?
Y es que resulta difícil creer que una organización que durante meses exigió la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación del sistema de cuentas individuales, el regreso a un régimen solidario de pensiones, aumentos salariales y diversas prestaciones, simplemente decidiera marcharse con las manos vacías.
Algo no cuadra, pues la derogación de la Ley del ISSSTE nunca llegó.
Tampoco apareció una iniciativa presidencial para desmontar la reforma pensionaria.
Ninguna de las principales demandas obtuvo cumplimiento público.
Entonces surge una hipótesis incómoda: ¿Existió una negociación secreta o harto discreta?
No sería la primera ocasión que un gobierno opta por acuerdos reservados para desactivar conflictos sociales. En México esa práctica forma parte del viejo manual político.
La propia presidenta Sheinbaum aseguró durante varias conferencias matutinas que el gobierno no aceptaría chantajes e incluso sostuvo que el presupuesto nacional impedía satisfacer las exigencias económicas de la Coordinadora.
Esas declaraciones quedaron registradas, aunque los hechos posteriores parecen contar otra historia.
La CNTE tampoco explicó a sus bases qué consiguió después de semanas de confrontación.
Sus dirigentes evitaron presumir victorias porque, quizá, las concesiones recibidas no podían anunciarse públicamente.
Allí comienza el terreno de la especulación. ¿Acaso les dieron más plazas? ¿Hubo liberación de recursos extraordinarios para algunas secciones sindicales? ¿Se establecieron acuerdos presupuestales diferidos?
¿Se acordó un control especial administrativo sobre determinados programas educativos? ¿Acaso les prometieron nombramientos políticos o acuerdos para futuras reformas?
Nadie lo sabe, o lo dice.
La opacidad alimenta cualquier sospecha.
Por eso es oportuno recodar la frase de un sabio: perro con hueso en el hocico, ni muerde, ni ladra.
Rosina
Hace un par de días la dirigente de MORENA en Baja California Rosina del Villar Casas se fue durísimo contra el PAN porque criticó ácidamente a la gobernadora Marina del Pilar Ávila por cuestiones personales.
Aunque hay quien afirma que esa “defensa” a la gobernadora es —en realidad— un ataque directo a los panistas que amenazan arrebatarle a MORENA la capital del Estado en la elección del próximo año, la señora del Villar tachó al PAN como promotor de la violencia política en razón de género.
La elección será hasta el próximo año y las patadas ya comenzaron.
Positivo
Qué bueno que los legisladores bajacalifornianos están al pendiente del bienestar de los animales al exhortar a los gobiernos municipales a transparentar y hacer más eficientes los Centros de Control Animal.
Con ello los diputados buscan garantizar el bienestar animal y de paso conocer el destino del presupuesto asignado a este rubro.
Y aunque los animales no hablan, los activistas lo agradecen.
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