Tecnologías de multiplexación en redes ópticas: Más datos por el mismo cable
- hace 15 horas
- 4 Min. de lectura

Por Víctor M Aviña Alva
Tijuana BC 17 de febrero de 2026.- Imagina por un momento que tienes una manguera de jardín y quieres enviar agua a tres macetas diferentes al mismo tiempo. Lo más lógico sería comprar tres mangueras, pero eso te costaría más dinero y ocuparía mucho espacio en tu patio. Ahora, traslada ese mismo dilema al mundo del internet: Las empresas de telecomunicaciones necesitan enviar cantidades masivas de información a miles de personas, pero enterrar cables de fibra óptica nuevos cada vez que aumenta la demanda es extremadamente caro y lento. Aquí es donde entra en juego una solución ingeniosa y fascinante: La multiplexación. Esta tecnología es, en esencia, el arte de exprimir cada hilo de cristal al máximo para que, por donde antes pasaba un solo flujo de datos, ahora pasen cientos de ellos de forma simultánea. En este artículo, quiero explicarte cómo funciona este "truco" de magia digital que permite que hoy disfrutes de videos en alta definición y descargas instantáneas sin que hayamos tenido que cablear el planeta de nuevo.
El arcoíris de información que viaja por la luz
Para entender la multiplexación en redes ópticas, primero debemos recordar que la luz blanca que vemos está compuesta por muchos colores. Si haces pasar esa luz por un prisma, verás un arcoíris. La tecnología de multiplexación por división de longitud de onda, conocida como wdm, utiliza este mismo principio físico. Nota importante: En lugar de enviar un solo pulso de luz láser por el cable de fibra, los ingenieros envían varios láseres al mismo tiempo, cada uno con un color o "longitud de onda" ligeramente diferente.
Cada uno de estos colores funciona como un canal independiente que no se mezcla con los demás. Es como si en una autopista pudieras tener coches de diferentes colores viajando por el mismo carril sin chocar nunca, porque cada color ocupa su propio espacio de frecuencia. Al llegar al otro extremo del cable, un dispositivo especial vuelve a separar esos colores para que cada flujo de datos llegue a su destino correcto. Gracias a esto, la capacidad de un solo hilo de fibra se multiplica exponencialmente sin tener que cambiar la infraestructura física que ya está bajo nuestras calles o en el fondo del océano.
Densidad y precisión: Cómo multiplicar la capacidad
Dentro de este mundo de colores, existen dos variantes principales que determinan cuánta información podemos enviar. La primera se llama cwdm o multiplexación ligera, que deja bastante espacio entre cada color para que los equipos sean más sencillos y económicos. Sin embargo, cuando necesitamos verdadera potencia, recurrimos a la dwdm o multiplexación densa. Esta maravilla tecnológica junta los canales de luz de una forma tan apretada que podemos meter hasta ochenta o más canales en una sola fibra. Atención: El nivel de precisión necesario para que esos canales no se interfieran entre sí es asombroso, requiriendo láseres extremadamente estables y sistemas de enfriamiento muy precisos.
Esta capacidad de "apretar" los datos es lo que ha permitido que internet soporte el crecimiento explosivo de los últimos años. Sin la multiplexación densa, los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial o las redes sociales estarían colapsados. Al usar diferentes frecuencias de luz, logramos que la fibra óptica sea casi inagotable: Es una de las pocas infraestructuras que hemos construido que se vuelve más potente simplemente mejorando los aparatos que tiene conectados en los extremos, sin necesidad de tocar el cable en sí.
Cifras que iluminan el futuro de la conectividad
Si te preguntas si esta tecnología es realmente tan importante, los datos actuales del mercado no dejan lugar a dudas. La necesidad de ancho de banda no para de crecer y las empresas están invirtiendo cifras astronómicas para mejorar sus redes ópticas. De acuerdo con el informe de Allied Market Research (2024), se estima que el mercado global de redes ópticas alcanzará los 32,000 millones de dólares para el año 2028: Este crecimiento está impulsado principalmente por la expansión de las redes 5G y la necesidad de conectar centros de datos a velocidades de vértigo (Allied Market Research, 2024).
Por otro lado, la eficiencia que aporta la multiplexación es vital para la sostenibilidad digital. Según datos de Statista, el tráfico de datos en las redes troncales de internet está creciendo a una tasa anual superior al 25% (Statista, 2025). Gracias a tecnologías como dwdm, las operadoras pueden aumentar la capacidad de sus redes actuales sin el enorme costo energético y ambiental de fabricar e instalar nuevos cables transatlánticos. En resumen: Estamos logrando que internet sea más grande y rápido siendo mucho más eficientes con los recursos que ya tenemos.
Finalizando: Un horizonte lleno de luz
En conclusión, las tecnologías de multiplexación son las responsables de que la fibra óptica siga siendo la reina indiscutible de las telecomunicaciones. Al permitirnos enviar más datos por el mismo cable, estas técnicas no solo ahorran costos inmensos, sino que garantizan que nuestra sociedad hiperconectada nunca se quede sin espacio para seguir creciendo. Es un ejemplo perfecto de cómo el ingenio humano puede aprovechar las leyes de la física para superar los límites materiales.
Entender cómo viaja la luz por esos finos hilos de cristal nos ayuda a valorar la complejidad técnica que hay detrás de cada clic que hacemos.










Comentarios