Mico Molina “fichita”
- Cicuta Noticias

- 4 oct 2024
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Jaime Flores Martínez
Viernes 4 de octubre 2024.-Enquistado en el Congreso de Baja California durante los últimos 12 años (y va para 15) el diputado local Juan Manuel Molina García ejercita sus tentáculos para satisfacer su insaciable hambre de poder.
Y es que —si acaso alguien lo ignora— el señor Molina no repara en incurrir en excesos con tal de meter la nariz en prácticamente todos lados para sacar el máximo provecho.
Por ejemplo, hace un par de horas los diputados nombraron a Salvador Avelar Armendáriz, en el puesto de magistrado que recién desocupó Francisco Espinoza Orozco.
El asunto no tuviera tanta importancia si no fuera porque el juez de control Salvador Avelar es “amiguísimo” de Juan Manuel Molina.
¡Ellos portan la del Puebla!
Para abreviar el favoritismo, las complicidades y el nepotismo, durante la sesión de este viernes también nombraron a Karina Acosta Dueñez quien asumirá la magistratura que quedará acéfala en diciembre próximo.
El asunto aquí es que Karina Acosta Dueñez es esposa del actual consejero jurídico del Gobierno Estatal Juan José Pon Méndez.
Un diputado local dedicado a la observancia asegura que el diputado Molina “operó” el arribo de Karina a cambio del sitio en qué colocó hoy a su cómplice Salvador Avelar.
Molina se revuelca en todos los lodazales. Lo mismo maniobra para Avelar que a favor de su también cómplice José Luis Dagnino que quedó como alcalde del municipio de San Felipe Baja California.
Molina es tan ambicioso que mueve sus piezas para colocar a Francisco Javier Tenorio Andujar como integrante del Consejo de la Judicatura.
Hace algunas semanas el columnista reveló que el sempiterno Molina les comió el mandado a los diputados que iniciaron esta legislativa, al “nombrar” a sus incondicionales en puestos clave dentro del Congreso.
Al ser el presidente de la Junta de Coordinación Politica (Jucopo) del Congreso de Baja California, el diputado Molina (antes panista, emecista y ahora morenista) se les adelantó a los diputados que iniciaron el primero de agosto y se apoderó de posiciones estratégicas, entre ellas las áreas administrativa y jurídica.
En esta última está su incondicional Francisco Javier Tenorio Andujar a quien busca colocar como consejero de la judicatura.
Molina se revuelve para enquistar a su cómplice Tenorio, aunque no cumpla con los requisitos.
La ley precisa que los aspirantes al Consejo de la Judicatura deben gozar de buena reputación y no haber ocupado un cargo de elección popular en el último año.
Pues bien, Tenorio no tiene buena reputación porque abandonó a su familia en Tlaxcala y no les mandó ni quinto con todo y que uno de sus hijos es discapacitado.
Tenorio no tiene buena reputación porque la exalcaldesa de Tijuana Monserrat Caballero Ramírez lo tiene denunciado por violencia política en razón de género pues este hombre pidió su expulsión de MORENA con base en notas periodísticas.
Además, Tenorio fue hasta julio pasado el suplente de su amigo y cómplice Juan Manuel Molina
Quienes conocen el tema aseguran que el hoy alcalde de San Felipe José Luis Dagnino es su socio en un sinnúmero de propiedades en el Puerto San Felipe.
Además de regularizar los terrenos que les faltan, el arribo de Dagnino a la alcaldía de San Felipe permitirá que su patrimonio aumente de forma monstruosa.
Molina se jaló los pocos pelos el día que el Tribunal Electoral de Baja California invalidó la elección del 2 de junio y con ello se derrumbaba el estrecho triunfo de Dagnino, a quien la mayoría ubica como “Dañino”.
Molina debió decirle que no se preocupara porque al otro día sus abogados presentaron un recurso ante la Sala Superior del Tribunal Electoral cuya sede es la ciudad de Guadalajara.
Las últimas horas del pasado mes de septiembre las uñas de Dagnino y de Molina padecieron mordeduras extremas.
Habrá que decir que a Molina, apodado el Chango, lo persigue un incidente ocurrido en el exterior de un plantel escolar de Mexicali donde estudiaba su menor hijo.
Una cámara de televisión grabó la agresión de Molina a una mujer que en ese entonces era su esposa.
Amparado en el fuero de legislador Juan Manuel Molina gritó y maltrató a los oficiales policiacos que se atrevieron a intervenir.
Algún diputado que actualmente es compañero de Molina, asegura que en su papel de presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, no soporta que algún legislador cuestione sus puntos de vista.
Si acaso alguno se atreve a contradecirlo, seguramente sabe que deberá enfrentar represalias por su audacia.
Otros legisladores afirman que Molina se siente un “don Juan” pero que al menos dos trabajadoras del Congreso podrían presentarle sendas denuncias por acoso laboral y sexual.
En resumen, el mico legislador es toda una fichita.










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