Espejismo
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Cicuta
Jaime Flores Martínez
Espejismo
Viernes 20 de febrero del 2026.- Orgullosos la mayoría de los Chairos del llamado “super-peso” adjudicado a la Cuarta Transformación, la realidad no es tan simplista como aplaudirle a MORENA o culpar a Donald Trump por “acuchillar” al dólar.
Esas focas aplaudidoras de chaleco guinda deben saber que el fortalecimiento del peso frente a dólares se debe especialmente a factores económicos globales, es decir, mundiales.
Resulta grandioso adjudicarle la fortaleza del peso mexicano a un gobierno que acepta los halagos y méritos sin chistar.
Los jerarcas del gobierno saben que es más fácil aceptar loas sin merecerlas, que intentar explicarle al rebaño los complejos vericuetos económicos mundiales.
Alguien debe subrayar que el peso mexicano no es un superhéroe de cómic ni tampoco ha derrotado al dólar en un duelo épico de fuerza bruta.
La narrativa del “súper peso” es más una cantaleta de algunos cuatroteistas, que una conclusión basada en datos.
El fortalecimiento del peso tiene explicación, pero no de la clase simplista que se lee en TikTok o en la sobremesa de domingo.
Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 (en su segundo mandato), la relación “dólar-peso” ha sido un terreno movedizo influido por múltiples factores.
El tipo de cambio ha estado entre niveles aproximados de 20.7 e incluso (como actualmente) por debajo de 17 pesos por dólar en diferentes momentos del año.
Es decir, para ser más claros, el peso se ha apreciado y depreciado más por condiciones globales y locales que por méritos propios de la economía mexicana.
En otras palabras, el peso va “hacia arriba o hacia abajo” según la economía mundial y no por un extraordinario manejo de las finanzas públicas del gobierno o por los desaciertos de Donald Trump.
Sobre este asunto la versión simplista es que “el peso gana porque Trump existe”, pero ésta tesis no aguanta al revisarse con datos.
Esta visión surge quizá porque la cotización reacciona negativamente en momentos específicos de decisiones de Trump.
Por ejemplo, cuando anunció aranceles del 25 por ciento a México, el peso se debilitó al cotizar en niveles cercanos a 20.71 pesos por dólar.
Habrá que señalar que este fenómeno se presentó debido al nerviosismo por posibles impactos en exportaciones y crecimiento económico.
Sin embargo, la relación no es lineal ni constante. En los primeros 90 días de Trump, el peso se apreció un 3.91 por ciento, es decir, regresó a niveles cercanos a los 19 pesos por dólar.
También hay que subrayar que esa apreciación recibió el impulso por tasas más bajas y la percepción de menores aranceles o exenciones para productos bajo el T-MEC.
Ese tipo de movimientos no encaja bien con la idea de un Trump que invariablemente empuja al peso al alza o al dólar a la baja.
El dólar se debilita, pero no por magia mexicana. En 2025, el dólar mostró su peor desempeño frente a otras monedas desde 2008, impulsado por incertidumbre política en Estados Unidos, por déficits fiscales crecientes y por expectativas de recortes de tasas de interés.
No hay duda que esto ayuda al peso —y otras monedas— a ganar terreno relativo.
Por su parte, Donald Trump celebra abiertamente la debilidad del dólar, pues insiste que favorece a los exportadores y al turismo.
No obstante, muchos economistas advierten que esta caída refleja problemas estructurales y no es cuestión de fuerza económica.
Por tanto, si alguien quiere atribuir un culpable principal al comportamiento de la cotización, es más apropiado señalar a un dólar globalmente débil, reforzado por factores macroeconómicos complejos que exclusivamente a la política de Trump. Y de ninguna manera se intenta defender al señor anaranjado.
Chupitos
Muy oronda se siente la señora Alejandra León Gastelum porque a principios de semana el Tribunal Electoral de Baja California resolvió que el columnista cometió una infracción en su contra y ordena que el nombre del periodista quede inscrito en el Registro de Personas Sancionadas por ejercer violencia política de género.
Señora León, disfrute su efímera victoria. Hay personas tan limitadas que cualquier cosa las reconforta.
El periodista solo refirió sus desplantes el día que MORENA salió exitosa. Usted salió a insultar a sus contrarios e hizo gestos impropios en un estado igualmente impropio. Los videos existentes son la prueba señora “lady champán”.
El columnista no desmerece su felicidad ni tampoco duda que haga un movimiento como si jugara Cubilete para decir “me la pelearon”, como lo hizo el día de la elección del 2018.
Señora León el columnista no aspira a ningún cargo público y personas como usted no deberían.
Positivo
Qué bueno que se ventilan turbios acuerdos políticos que van en contra de los ciudadanos.
Con extrañeza observamos el berrinche de Marx Arriaga Navarro porque fue despedido de la Dirección de Materiales Educativos de la SEP.
Trascendió que detrás de ese “atrincheramiento” de Marx estaba la mano del coordinador de asesores de la presidencia Jesús Ramírez Cuevas.
Cada día la sociedad mexicana está más atenta y más informada. La información ayuda a abrir los ojos.
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