Deporte e intercultura, cohesión migrante desde San Luis Potosí
- Cicuta Noticias

- hace 2 días
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Por Daniel Lee Vargas
Ciudad de México 31 Enero 2026.- En regiones marcadas por la expulsión constante de población migrante, el deporte y la educación intercultural se han convertido en herramientas concretas de cohesión social. Un ejemplo reciente ocurrió en San Luis Potosí, donde la Universidad Intercultural organizó un torneo de fútbol con equipos provenientes de comunidades expulsoras de migrantes, una iniciativa de base que contó con el respaldo de migrantes potosinos y de la organización binacional #Fuerza Migrante, a través de donaciones, logística y acompañamiento comunitario.
Lejos de ser un evento aislado, este tipo de experiencias revela cómo el deporte puede articular identidad, pertenencia y participación social en territorios históricamente atravesados por la migración, al tiempo que fortalece vínculos entre comunidades de origen y diásporas en Estados Unidos.
El deporte como puente de inclusión
Diversos organismos internacionales y estudios académicos coinciden en que el deporte funciona como un lenguaje común capaz de romper barreras culturales, sociales y generacionales. Actividades deportivas colectivas —como el fútbol comunitario— generan espacios de convivencia que favorecen el diálogo intercultural, reducen estigmas y refuerzan el sentido de pertenencia, especialmente entre jóvenes de familias migrantes.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha documentado iniciativas como el “Mundialito mixto de la migración, igualdad e integración” en la Ciudad de México, donde personas migrantes participan en torneos respaldados por instituciones públicas y organizaciones sociales. Estos ejercicios no sólo promueven hábitos saludables, sino que colocan a las y los migrantes como sujetos activos, visibles y con derechos en el espacio público.
Universidades interculturales: educación para el vínculo social
Las universidades interculturales, como la de San Luis Potosí, han desarrollado modelos educativos que integran saberes comunitarios, respeto a la diversidad cultural y participación social. Aunque históricamente han atendido a pueblos indígenas, su enfoque resulta especialmente pertinente para comunidades migrantes, al ofrecer espacios de encuentro, formación y construcción de capital social.
Estas instituciones funcionan como nodos territoriales donde convergen estudiantes, comunidades y organizaciones sociales, permitiendo que el deporte, la educación y la cultura se articulen como estrategias de cohesión y desarrollo local en zonas expulsoras de migrantes.
#Fuerza Migrante: deporte, educación y comunidad
En este contexto, @FuerzaMigrante se posiciona como un actor binacional clave en la articulación de iniciativas sociales, educativas y comunitarias para la población migrante mexicana y sus familias. Con una red de más de 230 organizaciones aliadas en México y Estados Unidos, la organización ha impulsado proyectos que reconocen al deporte como una vía de desarrollo integral y de fortalecimiento comunitario.
En colaboración con instituciones como la Universidad del Fútbol y Ciencias del Deporte, Fuerza Migrante ha abierto oportunidades de capacitación y profesionalización para jóvenes binacionales, entendiendo el deporte no sólo como competencia, sino como herramienta para generar liderazgo, identidad positiva y proyectos comunitarios sostenibles.
Desafíos estructurales
Especialistas advierten que la creación de espacios deportivos o programas educativos, por sí sola, no garantiza la inclusión. La cohesión social efectiva requiere políticas públicas integrales que atiendan barreras estructurales como el acceso a servicios de salud, la regularización migratoria, el reconocimiento de estudios y la erradicación de prácticas discriminatorias.
La Cepal ha señalado que la falta de modelos financieros adecuados y de un enfoque intercultural real limita la expansión de estos proyectos, especialmente en ciudades medianas y regiones rurales. De ahí la importancia de estrategias multisectoriales que articulen deporte, educación, salud y empleo con participación comunitaria.
Más allá del juego
Cuando el deporte se integra a proyectos educativos y comunitarios, su impacto trasciende la cancha. Genera redes sociales, promueve el respeto intercultural y abre oportunidades de participación para poblaciones migrantes. Experiencias como la de San Luis Potosí muestran que, con organización de base y acompañamiento institucional, el deporte puede convertirse en una herramienta de cohesión social y movilidad comunitaria, especialmente en territorios marcados por la migración.
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