Crisis
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Jaime Flores Martínez
Viernes 1 de mayo del 2026.- Atrapada en la peor crisis en su administración, la presidenta Claudia Sheinbaum seguramente no duerme porque los sobresaltos no la dejan.
Y es que “entregar” a Estados Unidos al gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya sería tanto como vulnerar su narrativa de defender la soberanía.
¡Se le caería el escenario!
A Sheinbaum le preocupa mantener los niveles de aprobación, aunque su angustia mayúscula es la desarticulación de MORENA y —desde luego— observa el riesgo de derrumbe.
Si acaso Rocha Moya fuera sentado en el banquillo de la justicia estadounidense, seguramente proporcionaría eventos concretos de corrupción, acompañados de nombres y apellidos de morenistas vinculados con el crimen organizado. Eso aterra a la presidenta.
Colocada la soga en su cuello, este hombre escupiría incluso la cuestionable relación que establecieron personajes guindas con integrantes del narcotráfico y las carretadas de dinero entregadas.
El nombre del expresidente Andrés Manuel López Obrador emergería e incluso saldría el nombre de la propia Sheinbaum.
Si Rocha abre la boca, Sheinbaum sabe que el castillo se derrumbaría.
Las presiones que vive en este momento la presidenta solo podrían entenderse si algún mortal aceptara ponerse sus zapatos.
Más grave resulta intentar comprender el temperamento de Sheinbaum e intentar justificar que —seguramente— no atiende las sugerencias de aquellos que cobran como sus asesores.
Alguno de ellos podría decir que la señora no atiende sugerencias y que actúa conforme al dictado de sus hormonas.
Y es que su agobio debe ser tan extremo que —seguramente— desoye las sugerencias sensatas. Sus emociones deben concluir que ellos ignoran cuáles serían las consecuencias de sus sugerencias.
A Sheinbaum deben sudarle las manos solamente de imaginarse la reacción de su homólogo norteamericano Donald Trump, quien debió enchuecar la boca al escuchar a la presidenta mexicana pedirle pruebas al gobierno de Estados Unidos sobre la petición de extradición del gobernador Rocha, del senador Insunza y otras 8 personas.
En resumidas cuentas, la presidenta vive en este momento el momento más difícil de su gobierno.
Una sombra negra la persigue. Habrá quien diga que esa sombra semeja al expresidente AMLO.










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