Poquísima

Cicuta
Jaime Flores Martínez
Poquísima
Viernes 9 de octubre del 2026.- Temerosa quizá de que “el gallo pudiera escapársele del corral”, la jueza de control Alejandra Ramírez de la Vega no quiso —en primera instancia— que el exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel realizara su proceso en prisión domiciliaria.
Y es que la juzgadora temía que Ruffo huyera a Estados Unidos.
Para muchos “pasó de noche” que Ruffo Appel nació en San Diego, California, es decir, es gringo.
Y aunque se aclara que los temores de esa jueza son una simple especulación, se sospecha que basó su decisión primaria precisamente en una posible huida de Ernesto Ruffo.
A mediados de la semana pasada y después de dos meses de prisión preventiva, el ex gobernador de Baja California podrá enfrentar desde su domicilio en Ensenada el proceso penal que la Fiscalía General de la República mantiene en su contra por delincuencia organizada y delitos relacionados con hidrocarburos.
La tarde del sábado 26 Ruffo Appel dejó el Penal de la Palma y fue trasladado a su casa de Ensenada.
Lo cuestionable es que Ruffo, con 74 años a cuestas, fue enviado “por tierra” a su casa de Ensenada, lo que se traduce en 3 días de carretera.
¡Que poca!
Ya Cicuta subrayó que la impresión generalizada es que Ruffo es una persona decente y esta visión es —constantemente— alimentada por los opositores al actual régimen al ubicar a Ruffo como “un preso político”.
El pasado 21 de septiembre la jueza Azucena Lazalde Íñiguez, titular del Juzgado Segundo de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, con residencia en Toluca, concedió la suspensión definitiva dentro del juicio de amparo 889/2026, promovido por la defensa de Ruffo contra la negativa de llevar la prisión preventiva a su domicilio.
Cuatro días después la defensa concedió este amparo, la jueza de control Alejandra Ramírez de la Vega, del Centro de Justicia Penal Federal en el Estado de México, modificó la medida cautelar para que Ruffo pudiera cumplir la prisión preventiva oficiosa en su casa de Ensenada.
Y aunque la jueza Ramírez de la Vega argumentó que para —ahora sí— concederle a Ruffo la prisión domiciliaria, el exgobernador deberá entregar pasaporte y visa además de advertirle que tendrá prohibido salir del país y acercarse a personas relacionadas con la investigación.
Quizá esta señora pasa por alto que los gringos no requieren pasaporte y visa para entrar a su país.
Aquí cabría la especulación ¿por qué entonces —en la primera oportunidad— la jueza Alejandra Ramírez de la Vega negó que Ruffo accediera a la prisión domiciliaria?
Ciertamente la explicación oficial disponible no permite afirmar que la primera negativa de la jueza obedeciera a que Ruffo nació en Estados Unidos.
Llama la atención que la misma juzgadora modificara la medida después de recibir nuevos dictámenes médicos, testimonios y elementos sobre el arraigo de Ruffo en Ensenada y —sobre todo— el amparo definitivo de una juez federal.
Además, existe una circunstancia que no puede ignorarse.
Ya se planteó que Ernesto Ruffo Appel nació el 25 de junio de 1952 en San Diego, California, Estados Unidos y es hijo de mexicanos.
Creció en Ensenada y desarrolló prácticamente toda su vida pública en Baja California.
La especulación razonable es que un juez que debe evaluar el riesgo de sustracción de una persona sometida a prisión preventiva podría considerar relevante cualquier vínculo internacional que facilite una eventual salida del territorio nacional.
En el caso de Ruffo esto existe y además brinca un elemento geográfico que incrementa los riesgos.
Y es que Ensenada se encuentra a poco más de una hora de la frontera con Estados Unidos lo cual haría pensar a la juez que el gallo no tendría que atravesar medio país para salirse del corral.
¿Pudo la jueza haber considerado, al negar inicialmente el beneficio, que enviar a Ruffo a su domicilio representaba un riesgo mayor de sustracción?
Es una hipótesis.
Ah
Por cierto, todavía no llegaba Ruffo a Baja California luego de un traslado de 40 horas por tierra y un periodista le preguntó a la presidenta Sheinbaum por qué motivo lo enviaron vía terrestre.
Desde su púlpito presidencial esta señora dijo que fue por disposición del juez.
Hasta el más estúpido sabe que eso no es posible, debido a que la jueza que concedió el arresto domiciliario lo hizo porque Ruffo tiene 74 años y padece enfermedades crónicas.
Entonces, ¿cómo someter a un anciano enfermo a un calvario de 40 horas?
Solo los estúpidos lo creerían.
Ah II
Don Ernesto Ruffo es ejemplo de temple, pues asimiló su experiencia de manera extraordinaria. Sonríe, concede entrevistas, habla sobre su estancia en Almoloya, en fin, culpable o no el señor Ruffo es un ejemplo.
Ah III
Resulta inconcebible que el diputado federal de MORENA Gilberto Herrera se muestre indignado por el ánimo que muestra Ernesto Ruffo.
Dice Herrera que Ruffo debería estar encerrado porque en Ensenada se muestra feliz.
Hay quien dice que —por algo— Dios no le da alas a los alacranes. El diputado Herrera es uno de esos.
Positivo
Qué bueno que algunos profesionistas se atreven a levantar la voz pues —así demuestran— que son parte de una sociedad.
La alusión es para el doctor Juan Raúl Gil Frias quien hace un par de días se refirió a un tema social que —desde luego— resulta espinoso.
Fue mucho el reconocimiento al texto escrito por el doctor Gil, hasta el punto que Cicuta es reconocida por los lectores.
El doctor Gil colabora en cicutanews.com todos los miércoles.
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